DOS CUERPOS
Tu y yo somos dos cuerpos enlazados, dos fieras que no pueden dominarse.
Bésame, corazón. Muerde mi boca, como si hiciera tiempo que ayunaras.
Yo, por mi parte, exploraré tus grutas, con mis dedos ansiosos, como serpientes recién nacidas.
Te morderán los labios inferiores, se enroscarán, traviesas, en tus senos, pues, los ofídios son lividinosos por naturaleza.
Eva mía, permíteme cenar entre tus nalgas. Paladear, en fin, tus tiernísimos muslos de cervatilla.
Sobre mi lengua, tus pechos se deshacen. Y tus manos, Gael, sobre mi vientre, arañas vivas, zigzaguean, para encontrar mi sexo.


Rosana dijo
seto
cuanta sensualidad has pueto hoy en tus letras
3 Septiembre 2009 | 08:15 PM